lunes, 21 de noviembre de 2011

Incontinencia Urinaria

Mientras esperas en la sala a que te atienda el médico, dentista, ginecólogo,… es muy frecuente que te pongas a leer una revista y a veces te encuentras con artículos realmente interesantes.
A continuación les mostramos un artículo publicado en la revista Saber Vivir, que como todos sabéis es muy popular en  nuestro país.

Para que os hagáis una idea, el artículo trata el tema de la incontinencia urinaria en la mujer, de sus factores de riesgo y las medidas que se pueden tomar para prevenir tal suceso o en la medida de lo posible hacer que aparezca más tarde. Si habéis leído alguna de las entradas que ya se publicaron en nuestro blog, pues sigue una estructura bastante similar, por ello nos pareció bastante apropiado. 

Sin embargo, la razón principal por la cual nos pareció interesante añadirlo a este sitio web es porque este tema supone una gran preocupación en la mujer, motivo principal de este blog.
Una vez leído el artículo, esperemos que le haya dotado de la suficiente información para hacerse una idea. Creemos que cuenta con todos los contenidos a tratar en este tipo de problema centrándose en el tabú que supone para las mujeres afrontarlo.  Trata además los dichos que se escuchan por la calle acerca de ello falseándolos o afirmándolos.


El artículo dice:

Novedades urológicas para frenar la incontinencia

Muchísimas mujeres confiesan en su círculo más íntimo tener pequeñas pérdidas de orina al toser o reír pero pocas veces se atreven a reconocerlo abiertamente. Cuanto más fácil sea de tratar, más nos alejaremos de este tabú.



Quizá has notado que te cuesta más “retener” la orina y eso provoca que tengas pequeñas pérdidas. Es un problema común: una de cada cuatro españolas padece incontinencia urinaria. No obstante, el 65% de las afectadas no buscan soluciones por considerar que es un “proceso normal” ligado a la menopausia (37%), porque creen que “no tiene solución” (25%) o por el sentimiento de vergüenza que les genera hablar sobre ello (20 %). Son datos del estudio “Incontinencia urinaria y calidad de vida en mujeres en Atención Primaria”. Y es que aún todavía existen muchas falsas creencias entorno a este problema.


¿Quiénes tienen riesgo de padecer incontinencia?

FALSO. Es una patología exclusiva de mujeres de avanzada edad. El debilitamiento del suelo pélvico, que es la musculatura que rodea la vejiga, es mayor a medida que pasan los años y eso incrementa el riesgo de incontinencia. No obstante, esta puede aparecer a cualquier edad ya que otros factores (sobrepeso, esfuerzos, estreñimiento, tos crónica o los partos) pueden favorecerla. En realidad, el 5% de las mujeres trabajadoras menores de 45 años sufren pérdidas de orina. Además, también el 15% de los hombres de más de 65 años la padecen y las causas suelen deberse a problemas prostáticos.


VERDADERO. Si has sufrido una fractura de cadera puedes padecerla.  Se ha visto que la urgencia urinaria favorece las caídas en las personas mayores por la “prisa” por alcanzar el baño. Pero un grupo de profesionales del Complejo Hospitalario de Albacete observó que también se da la relación inversa: uno de cada tres pacientes de más de 65 años con fractura de cadena presentaba incontinencia al año de la intervención. Ocurre porque, mientras están ingresados y encamados tras la operación, pierden los hábitos miccionales, es decir; la práctica de contraer la vejiga, orinar regularmente,…



¿Cómo se puede evitar que la orina “se escape”?

FALSO. Es imposible recuperar la “fuerza de los músculos de la vejiga. La incontinencia de esfuerzo- que provoca pérdidas al correr, saltar, toser, reír,…- se debe a una debilitación de los músculos pelvianos. Los conocidos ejercicios de Kegel (que consiste en hacer contracciones voluntarias del músculo de la vejiga) sirven para reforzarla. Además, las bolas chinas y los pesarios, que son dispositivos de forma cónica, consiguen el mismo efecto.  Ambos se colocan 15 minutos al día en la vagina y se deben realizar contracciones de la musculatura pélvica para evitar que se caigan.

VERDADERO. La toxina botulínica podría servir para tratarla. Se está investigando su uso en casos de incontinencia de urgencia. Se caracteriza por el deseo urgente de orinar y se produce por contracciones involuntarias del músculo de la vejiga (detrusor). La toxina botulínica podría evitar esta contracción y se aplicaría a mujeres en las que no funcionasen ni el tratamiento farmacológico ni el conductual, que consiste en enseñar estrategias (ejercicios y hábitos) para evitar las pérdidas.

FALSO. Si tienes incontinencia debes tomar menos líquidos.  Beber menos hace que la orina sea más concentrada, lo que irrita la vejiga y entonces en necesario orinar con más frecuencia. La ingesta de líquido debe ser la habitual. Eso sí, tampoco es conveniente excederse porque eso dilata la vejiga. Además, algunos líquidos se deben evitar (sobre todo el alcohol y el té) porque son diuréticos y aumentan la formación de orina.

VERDADERO. Un poco de ejercicio ayuda pero demasiado perjudica.  Hay algunos ejercicios (como saltar en una cama elástica) que ayudan a reforzar el suelo pélvico. Pero se ha visto que las deportistas profesionales, al hacer demasiada fuerza abdominal, presionan la vejiga y eso hace que el esfínter trabaje más para evitar pérdidas. A la larga, se va debilitando.


La última opción: ¿cómo se soluciona con cirugía?

Ciertas intervenciones quirúrgicas consisten en la sujeción de la vejiga: es la operación más habitual: consiste en la implantación de una banda de material sintético en forma de malla o de un cabestrillo en forma de red debajo de la uretra. Este elemento le sirve de apoyo y evita la salida involuntaria de la orina en situaciones de esfuerzo. Está  considerada una cirugía mínimamente invasiva y con pocas complicaciones.

 La otra opción quirúrgica sería estimular los nervios. Se recurre a ella si las demás opciones no han funcionado: se coloca un dispositivo bajo la piel que transmite impulsos eléctricos suaves a los nervios que controlan la vejiga.

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